jueves, 18 de agosto de 2016

Cerrado por vacaciones.

¡Hola reinotes y reinotas! ¡Ha llegado el momento! Después de más de un año y medio, cierro el blog por vacaciones. Creo que La Reina se merece un respiro. Me he planteado mantener el contacto con el blog, pero me voy fuera de España, y van a ser dolores de cabeza, así pues, lo que resta de agosto, nos lo tomamos de relaxing cup in the Plaza Mayor (expresión que sólo vais a entender los españoles).


Me cuesta mucho separarme de vosotros y del blog, ¿me prometéis que seguiréis visitándonos? Os voy a echar mucho de menos, y no quiero perder el contacto con mis queridos lectores. Pero sólo son unos días (snif, snif, qué penita) y a la vuelta pienso contaros mi viaje (lector, sobre todo) por el extranjero, ¿trato hecho?

Me gustaría dejar un aviso a navegantes:

- Las reseñas que se quedan en el tintero verán la luz en septiembre.
- Devolveré todos los comentarios (como siempre) a mi vuelta.
- En septiembre tendréis entrevista y estrenaré la sección de Reina Curiosa.
- Y ya estoy pensando en un sorteo de la vuelta al cole.

Sólo queda desearos un bonito verano. Aprovechad los últimos días de agosto con entusiasmo y siempre respirando desde el momento presente. Aquí y ahora, sed felices.

¡Nos vemos!
La Reina Lectora 

martes, 16 de agosto de 2016

Reseña: Familiaris.

¡Hola, compis bloggeros! ¿Qué tal? ¿Qué tal está siendo vuestro agosto? Hoy vengo a recomendaros un libro para leer en una sola tarde (al lado de una piscina, mar, aire acondicionado o puesto de helados -recomendaciones coherentes para el hemisferio del mundo que está en pleno verano-). Y voy a ir directa al grano. 



¿Por qué decidí leer 'Familiaris'? Me encantan todos los libros de la editorial Oblicuas (aquí). Todos tienen en común una temática fuera de lo normal, o al menos, con un argumento diferente. No sabría explicaros qué les hace tan especial, aunque quizás sea el cuidado y delicadeza con el que seleccionan a sus autores, y a las historias que entrarán a formar parte de ellos.

¿Cómo es la lectura de este libro? Familiaris es una breve ucronía narrada en primera persona  que cuenta con capítulos cortos a modo de diario. Una ucronía es una reconstrucción histórica que se basa en hechos posibles, pero que no han ocurrido realmente. En concreto, Manuel nos plantea en esta obra un mundo donde se han desarrollado seres humanos biológicamente superiores llamados familiaris, que sirven de acompañantes a las personas conocidas como magister y están preparados para satisfacer todas sus necesidades.

Lo que leeremos a lo largo de las páginas es la relación entre un familiaris y un magister, desde la propia narración del familiaris. Por lo general, este tipo de libros nos es relatado siempre desde fuera, tomando a la "creación" como algo que iremos analizando o relatando, pero sin contar con su propia perspectiva. En este libro, es la creación, en este caso femenina, la que nos irá describiendo cómo es su día a día. 

La lectura en sí nos quiere poner ante situaciones chocantes. Al fin y al cabo, cuando se tocan estos temas, nos adentramos de manera inherente en debates ético-morales. Y Manuel va a ir aumentando la intensidad de la experiencia tanto del familiaris como del magister, para conseguir este objetivo. Por ejemplo, el autor nos plantea la situación del amor entre una pareja de este tipo. ¿Puede un familiaris enamorarse o sólo querría enamorarse para complacernos según su programación biológica? En este sentido, el punto que más me ha gustado dentro del enfoque filosófico de la obra, es la libertad de elección. Si a un familiaris se le da la posibilidad de elegir sus propios gustos, aficiones, intereses... ¿serían capaz de usarlo? El conflicto que esto crea en alguien programado para agradar a otro en vez de a sí mismo es muy interesante. Y nuestra protagonista lo interpretará, gracias a la pluma de Manuel, de manera muy acertada. 

El libro nos plantea lo contradictorio del ser humano, desde mi punto de vista. Un ser humano que ha creado algo que sólo piensa en servir y agradar al otro para que al final, lo que realmente se anhele sea que ese algo se convierta en una persona como él. El ser humano quiere a alguien como él, con sus propios sueños y con su propia decisión de amar u odiar a la persona que tiene enfrente. Y 'Familiaris' lo deja claro a través del juego de dos personajes que deberían llevarse el Óscar a la mejor interpretación literaria. Sólo por este puñado de pensamientos, merece la pena leer esta obra.

El ambiente en el cual se ve inmersa la ucronía está plagado de disturbios a medida que se avanza en el desarrollo y adquisición de los familiaris. Los grupos detractores y los partidarios rodean la historia con manifestaciones y altercados, aunque realmente Manuel no se mete en un debate en sí mismo, dejando la situación social del momento como sonido de fondo, ya que a él realmente le interesa no perder de vista al familiaris y magister protagonistas. Es decir, no hay un párrafo dedicado a una reflexión filosófica, moral, ética, política, social... como tal. Esta parte es sólo decisión nuestra. El libro es una pequeña historia entre dos personajes que dan pie a pensar en las consecuencias de ciertas acciones, pero redactada en todo momento como una historia amena y atractiva.

El final es algo que hay que intuir. No está mascado y tienes que descubrirlo leyendo un par de palabras en la última frase. No es, por otro lado, un final abierto como ocurre en la película de 'Origen' (para quienes la hayan visto), pero tampoco es del todo claro. De hecho, a mí me gustaría contrastar este final con alguien, porque tengo mis propias sospechas y de ser ciertas, me gustaría felicitar a Manuel por su gran ocurrencia para cerrar este libro.

Ahora sí, mi resumen. Recomiendo este libro a todo el mundo. Aun así, lo vais a disfrutar mucho más los amantes de las ucronías, de los relatos cortos, de la ciencia ficción y de los trasfondos filosóficos. Los capítulos son muy rápidos, por tanto, el libro se lee con buen ritmo. Y el final es muy original, aunque si hubiese sido otro, el conjunto del libro ya te ha quedado satisfecho antes de llegar a él.

¿Volverías a leer algo de Manuel Martínez? No he conseguido saber si Manuel ha escrito algo más a parte de este libro. He introducido su nombre y apellidos en el buscador y me ha costado mucho dar con él (sólo algunas entrevistas). Sin embargo, si en algún momento me entero de que tiene otro libro escrito, sería la primera en leerlo, porque me gusta mucho lo que he visto y sentido. Así que sólo me queda darle la enhorabuena y animar a otros lectores a disfrutar de él.



Seguro que no conocíais este libro... ¿Qué opinión os habéis hecho de él?

La Reina Lectora

sábado, 13 de agosto de 2016

Reseña: El Libro de la Selva

¡Hola a todos! Como estamos en la época de las sustituciones de verano, hoy vengo a hacer lo propio con la Reina Lectora, que está pasando el día en la piscina real porque lleva muy mal estos calores. Así que, como puedo hacer lo que quiera, os voy a hablar de un clásico que es muy especial para mí. Se trata de El Libro de la Selva de Rudyard Kipling, uno de los libros que más me marcó en mi infancia, ya que fue el primero que me leyeron de pequeño, cada noche (y a exigencia mía, todo hay que decirlo), hasta el punto de aprenderme aquella edición adaptada de Disney, palabra por palabra.

Naturalmente, de pequeño a uno le leen la versión edulcorada, que es la manera en que muchos comenzamos a relacionarnos con los clásicos a una tierna edad. No obstante, la mayoría de estas obras, adaptadas para el público infantil, se dejan por el camino gran parte de su esencia, por lo que creo que es necesario que conozcamos las historias que nos gustaron cuando éramos pequeños, en el formato original en que se escribieron. En mi caso, tuve la oportunidad de hacerme con este ejemplar editado por Sushi Books (aquí) y no me lo pensé dos veces.



¿Por qué decidí leer El Libro de la Selva? Bueno, al hilo de lo que ya he comentado, es uno de mis libros más queridos, y hace tiempo que quería releer el clásico original de Kipling. Lo había leído hace bastante tiempo, en mi adolescencia, pero no tenía ningún ejemplar propio, y me parece que uno debe tener ejemplares de todos aquellos libros que le han marcado a lo largo de su vida. Entonces conocí el sello Sushi Books que hace ediciones con portadas tan bonitas como la que podéis ver en esta edición, y decidí que era el momento ideal para volver a leer una de mis historias favoritas.

¿Cómo es la lectura? Como normalmente identificamos El Libro de la Selva con la historia de Mowgli, lo primero que hay que decir, para quienes nunca hayan leído este libro, es que en realidad se trata de una recopilación de cuentos de contenido moral, que Rudyard Kipling escribió en dos volúmenes, conocidos por su popular título, El Libro de la Selva, o también, El Libro de las Tierras Vírgenes. De esos dos volúmenes, el primero y más conocido es este, que se estructura en siete capítulos, de los cuáles los tres primeros están dedicados a la historia por todos conocida, de Mowgli, que fue la que después Disney llevaría al cine, popularizándola en el ideario colectivo, y haciendo que fuera identificada principalmente con esta pequeña porción del libro. 

Por tanto, es normal que todos conozcamos a Mowgli, Bagheera o Baloo, pero no muchos hayan oído hablar de las peripecias de Kotick, la Foca Blanca, las increíbles aventuras del fiero Rikki-Tikki-Tavi, o cómo Toomai el Pequeño se convirtió en Toomai de los Elefantes. Pero hasta cierto punto es normal que la obra fuera adaptada, porque en su origen, no fue una obra dirigida al público infantil ni mucho menos. Por ejemplo, el cuento titulado Los Siervos de su Majestad contiene unas referencias a tecnicismos bélicos que un niño no entendería, por no hablar de la forma en que Kipling plasma en los modales y sutilezas de los animales, las características propias de los humanos a los que sirven. Un recurso muy divertido y de enorme maestría, que diferencia a un mulo de un caballo, como si entre ellos hubiera una división de clase social, pero que desde luego, no es algo que divierta a un niño. 

Asimismo, es sorprendente la facilidad de Kipling para construir y dotar a sus personajes de esencia, en tan pocas páginas, o para dar al lector unas pocas pinceladas sobre las costumbres, lenguaje o leyes de los animales, pero que consiguen un trasfondo único para cada cuento, de modo que, cuando uno lee la introducción de cada historia, ya tiene la sensación de sumergirse de lleno en ella.

No obstante, hay que tener en cuenta que algunos pasajes de El Libro de la Selva, nos resultarán chocantes por la forma en que Kipling superpone la sabiduría del hombre a la del resto de animales, o trata de manera paternalista, y con cierta superioridad, a las tribus que vivían en los territorios invadidos por el Imperio Británico. Esto es una constante en toda su obra, y hay que entenderlo desde la óptica del autor, hijo de un oficial del Imperio, siempre favorable al colonialismo como una forma de extender su idea de la civilización, por el mundo. De hecho, en mi opinión, en El Libro de la Selva, Kipling no hace más que reforzar esta idea, confiriendo un rango más honorable a aquellos animales que se atienen a unas leyes, frente a la sociedad de los monos, los Bandar-log, anárquicos e incapaces de servir a nada más que a su hedonismo.

¿Volverías a leer algo de Rudyar Kipling? Más allá de las contradicciones que pueda suponer la visión de Kipling, desde luego no está exenta de crítica, y me parece uno de los escritores que mejor han sabido plasmar el mundo animal en la literatura, sin caer en eufemismos innecesarios que puedan hacer aburrida la lectura. En la literatura, como en el cine, la temática sobre el mundo animal o el mundo de los niños, está llena de peligrosos bodrios de los que nos debemos cuidar. Sin embargo, Kipling da al mundo del que escribe, el sello único de su prosa, y aunque sólo he leído de él, El Hombre que pudo reinar, tiene una extensa obra literaria muy recomendable. 

Atentamente,
Javier Arroyo Calatrava.
Historiador, ilustrador y diseñador gráfico.

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